¡Hola! Han pasado varios días desde nuestra primera sesión. Es un gusto saber que estás avanzando en tu proceso. Ahora vamos a ver un tema fundamental:
Introducción a la Atención Plena en el Duelo
Durante los procesos de duelo y, en general, en cualquier momento doloroso, la capacidad de permanecer en el aquí y el ahora, permitiéndote experimentar lo que sientes, facilita una gestión activa y constructiva de la experiencia. No se trata de rendirse ante emociones angustiantes, sino de cultivar la voluntad para experimentarlas y aceptarlas.
Sé que he mencionado la palabra "voluntad", y aunque en la mayoría de las ocasiones la tenemos, a menudo no sabemos cómo canalizarla eficazmente. Mantener la conciencia en la realidad presente nos proporciona la claridad necesaria para dar dirección a esa voluntad. Si prestamos atención al momento actual con flexibilidad, apertura y curiosidad, gradualmente dejaremos de rumiar sobre el pasado o de anticipar con ansiedad el futuro. Esto nos permite tener una mayor conciencia de lo que realmente está sucediendo en el presente.
En nuestro intento por evitar el dolor, con frecuencia caemos en extremos. Podemos sentir una gran falta de motivación para actuar, o, por el contrario, nos sobrecargamos con múltiples tareas y preocupaciones al mismo tiempo.
El objetivo principal de esta práctica no es la relajación, sino el desarrollo de una conciencia plena del momento presente. Aunque no es obligatorio, sí es muy conveniente que realicemos este tipo de ejercicios con frecuencia en nuestras sesiones.
Para continuar, me gustaría que exploráramos algunos puntos:
Te invito a analizar lo que has vivido desde la muerte de tu mascota y cuánto tiempo ha transcurrido. Hazte estas preguntas.
¿De qué manera estas emociones, y la lucha contra ellas, han interferido en tu vida cotidiana?
Además del dolor, ¿cuáles son los problemas más significativos que has enfrentado?
¿Qué barreras o impedimentos has identificado que te dificultan lidiar con estos problemas y avanzar?
Si pudieras ver tu vida dentro de cinco años, ¿cómo te gustaría que fuera? El ejercicio de visualizarnos a futuro nos ayuda a poner en perspectiva cómo deseamos sentirnos y a comprender que las situaciones y emociones, al final, se transforman.