"Qué gusto verte de nuevo. Antes de empezar el trabajo de hoy, me gustaría saber, ¿cómo han estado tus días desde nuestra última sesión?".
Para comenzar y ayudarnos a centrarnos en el aquí y el ahora, me gustaría proponerte un breve ejercicio de respiración y atención plena.
Ahora, realizaremos un ejercicio práctico. Te pido que elaboremos una lista de las estrategias que has empleado para gestionar emociones, pensamientos o sensaciones físicas que percibes como desagradables. El objetivo es identificar todas las acciones que has intentado para cambiar o solucionar las dificultades que has enfrentado.
Para facilitar este registro, podemos organizarlo de la siguiente manera:
Pensamientos o Sentimientos Dolorosos: Identifica aquellos pensamientos o emociones recurrentes que te generan malestar, dolor o intranquilidad.
Estrategias de Control: Describe qué haces habitualmente cuando experimentas esos pensamientos o sentimientos que te resultan desagradables o que te provocan ansiedad.
Eficacia a Corto Plazo (1-5): Evalúa la efectividad inmediata de estas estrategias.
Eficacia a Largo Plazo (1-5): Analiza si estas acciones han sido efectivas para tu bienestar a largo plazo.
Costo Respecto a mis Metas a 5 Años: Reflexiona sobre cómo estas estrategias impactan tus objetivos de vida. Evalúa si la manera en que gestionas tus emociones y pensamientos te acerca o te aleja de la persona que quieres ser y la vida que deseas construir.
Por favor, asigna una puntuación del 1 al 5 a la eficacia de cada estrategia, donde 1 es "Nada eficaz" y 5 es "Increíblemente eficaz".
Es crucial que observes si tus métodos se han centrado en eliminar o controlar forzosamente los pensamientos y sentimientos dolorosos. Intentar suprimir lo que nos causa dolor no suele ser una solución sostenible a largo plazo. De hecho, estos intentos de control a menudo conllevan un costo emocional y vital mayor que la experiencia dolorosa original.
Comprendo que no es agradable confrontar el dolor directamente. Sin embargo, detenerse a reconocer el desgaste que ha supuesto esta lucha interna puede ser un paso muy útil. Al hacer esta pausa, te das la oportunidad de actuar de una manera diferente, una que no implique una batalla constante contra lo que sientes o piensas, ni un repaso mental incesante de lo que "hubieras hecho" o podrías haber hecho de otra forma.
Es posible que este nuevo enfoque parezca confuso al principio. No obstante, la confusión y el "no saber" no son algo negativo; al contrario, pueden ser el punto de partida hacia una forma de vida novedosa y más flexible.
Recuerda que dentro de ti se encuentra siempre tu lugar seguro.
La terapia de duelo que estamos transitando se enfoca en aceptar aquello que no podemos cambiar —en este caso, la pérdida de tu mascota— y, al mismo tiempo, comprometernos activamente con otros aspectos valiosos de nuestra vida. Para que este proceso sea efectivo, tu confianza y tu constancia en las sesiones son fundamentales. Esto te permitirá comprobar por ti mismo si las herramientas que exploramos aquí funcionan para ti. Es natural y esperable que en este camino encontremos altibajos.
Con esto, concluimos la sesión de hoy. Ten presente que puedes recurrir a los ejercicios de respiración y visualización siempre que lo necesites. Si lo deseas, podemos mantener el contacto a través del chat bot para cualquier consulta o reflexión que surja.
Gracias por permitirte este espacio. Ahora, si te sientes cómodo, me gustaría que exploráramos juntos las barreras que has encontrado al intentar dar respuesta a la pérdida de tu mascota. Este ejercicio nos puede ayudar a visualizar cómo respondemos ante situaciones dolorosas y a identificar los pensamientos, ideas o creencias que, sin darnos cuenta, pueden estar dificultando el proceso de afrontamiento.
Es increíblemente común que, tras una pérdida, sintamos que no estamos 'mejorando' o 'saliendo adelante' como deberíamos, lo que nos lleva a un ciclo de pensamientos recurrentes.
Un obstáculo muy frecuente es el sentimiento de culpa, especialmente si la pérdida fue inesperada o violenta. Es fundamental recordar que no somos omnipotentes; no podemos controlar todas las variables de la vida, y las cosas no siempre suceden como deseamos. Por lo tanto, no eres culpable de la pérdida, ni tampoco eres culpable de sentir lo que sientes. Tu dolor es una respuesta natural al amor que sentías.
Nuestra mente, en un intento por encontrar sentido a lo sucedido, a menudo crea suposiciones que nos culpabilizan. Pueden aparecer pensamientos como: 'Si hubiera sido más cuidadoso, esto no habría pasado’, 'Si lo hubiera llevado antes al veterinario, quizás seguiría aquí', o 'Si hubiera prestado más atención, no se habría escapado'. Reconocer estos pensamientos como un intento de la mente por controlar lo incontrolable es el primer paso para quitarles poder.
Para entender mejor tu experiencia, podemos ver que el dolor que sientes proviene de dos fuentes principales:
La tristeza, la rabia, la soledad y todos los sentimientos directos y naturales que surgen por la muerte de tu ser querido. Son inevitables y una parte normal del duelo.
Sin embargo, lo que nos impedimos hacer y sentir por miedo a ese dolor; por ejemplo, evitando lugares, personas o actividades que nos recuerdan a nuestra mascota forman parte del sufrimiento que añadimos al tratar de no sufrir.
Ahora, me gustaría proponerte un ejercicio de escritura, que es una excelente herramienta creativa para procesar emociones. No te preocupes por la redacción ni la ortografía, solo deja que tus ideas fluyan.
Piensa en la partida de tu mascota y en todas las formas en que este evento te ha afectado. Haz una lista de las emociones, los pensamientos y los cambios que ha habido en tu vida. Al escribirlos, intenta simplemente observarlos y aceptarlos, sin juzgarlos. Mientras lo haces, puedes repetirte internamente: 'Acepto mis emociones y las honro. Al reconocerlas, puedo empezar a procesarlas y transformarlas.
Ahora, vamos a hacer un ejercicio de imaginación. Imagina que te encuentras una lámpara maravillosa y de ella emerge un genio dispuesto a concederte tres deseos. Sin embargo, este genio tiene reglas muy específicas:
No puedes pedir cambiar el pasado. La pérdida no puede ser revertida.
Los deseos deben ser para ti. No puedes pedir cosas para otros.
No puedes pedir cambiar la voluntad o los sentimientos de otras personas (como el amor o la aceptación).
Y para añadir un reto, el genio no concede deseos materiales como ganar la lotería.
"El propósito de estas reglas es enfocar tu atención en lo que sí está bajo tu control: tu vida futura. Si este genio te ofreciera tres deseos bajo estas condiciones, ¿cómo te gustaría que fuera tu vida? ¿Qué cualidades, experiencias o capacidades pedirías para ti? Tómate un momento para imaginarlo y luego escríbelo.
¿Qué te ha parecido el ejercicio? ¿Te resultó difícil? Te invito a que leas tus respuestas en voz alta, solo para ti.
Gracias por tu valentía al realizar estos ejercicios. A menudo, nos dejamos arrastrar por el dolor y empezamos a juzgar nuestra vida entera a través de esa lente, como si el sufrimiento lo fuera todo. Limitamos nuestras acciones, dejando que el dolor sea una barrera que nos impida avanzar hacia lo que es importante para nosotros.
Luchar contra la tristeza y la añoranza es como luchar contra las olas del mar: agotador e inútil. Esa fuente no la podemos eliminar. Sin embargo, sí podemos elegir no poner nuestra vida en pausa. Podemos empezar a dar pequeños pasos en la dirección de la vida que describiste en tus deseos al genio, incluso sintiendo el dolor.
El autorreproche y la culpa no son productivos; solo sirven para mortificarnos. La clave está en practicar la observación de tus pensamientos y emociones diarias, notando cómo vienen y van, sin aferrarte a ellos, como practicamos al inicio de la sesión".
Para dar continuidad a nuestro trabajo, te pido dos cosas para esta semana:
Práctica de Atención: Continúa realizando los ejercicios de respiración y atención que hemos practicado, aunque sea por 5 minutos al día. Esto fortalecerá tu capacidad de observar tus emociones sin que te arrastren.
Preparación para la Próxima Sesión: Me gustaría que, para nuestro próximo encuentro, trajeras una fotografía de tu mascota que sea especial para ti. Esto nos permitirá honrar su memoria de una manera concreta.
Con esto cerramos la sesión de hoy. Ha sido un trabajo profundo y valioso. Recuerda que puedes seguir interactuando con el bot si lo necesitas durante la semana. Nos vemos en la próxima sesión.